Caminando en la lluvia
en una ciudad ya conocida;
comprándote una rosa
pero que vueltas da la vida.
Pues me engañaste
porqué abriste la herida?
Me mentiste
porqué, mi querida?
Pasan las horas
oyendo solo el viento;
cerca no te siento,
me falta tu aliento,
cómo voy a estar contento?
Pero espera, no he estado atento
Pero espera, no he estado atento
a que no eras la princesa del cuento;
eras un dulce veneno que llevo dentro
un dulce amargor que mata lento.
Lo nuestro fue muy lento
pero hubo una mejora;
pero yo he cambiado ahora
solo me vale el sí
(demasiado he esperado);
si no, olvídate de mí.
Mucho me duele decirte esto
pues mucho te he querido
pero hay una doncella
que siempre me ha comprendido
y también la quiero a ella.