Los cuentos de hadas no nos cuentan que los dragones existen.
Eso ya lo sabemos.
Lo que los cuentos de hadas nos cuentan es que los dragones se pueden vencer.

G.K. Chesterton

sábado, 28 de abril de 2012

Un lluvioso día de Abril

Caminando en la lluvia
en una ciudad ya conocida;
comprándote una rosa
pero que vueltas da la vida.
Pues me engañaste
porqué abriste la herida?
Me mentiste
porqué, mi querida?

Pasan las horas
oyendo solo el viento;
cerca no te siento,
me falta tu aliento,
cómo voy a estar contento?
Pero espera, no he estado atento
a que no eras la princesa del cuento;
eras un dulce veneno que llevo dentro
un dulce amargor que mata lento.

Lo nuestro fue muy lento
pero hubo una mejora;
pero yo he cambiado ahora
solo me vale el sí
(demasiado he esperado);
si no, olvídate de mí.

Mucho me duele decirte esto
pues mucho te he querido
pero hay una doncella
que siempre me ha comprendido
y también la quiero a ella.

martes, 24 de abril de 2012

Primeros Versos


Si la luz se apagase,
y en la noche reinara la calma;
sólo podría percibirse
la tenue luz de tu alma.


Está tu liso cabello
hecho de oro fino?
Es tu blanca piel
acaso de suave lino?


Son tus ojos
profundos como un pozo,
y limpios como un rio.
Pero no de hielo frío
pues me llenan de gozo.


Ya no sé qué hacer;
todo lo he intentado.
No sé qué decir;
estoy destrozado.
No sé qué pensar;
no estás a mi lado.
Porque te quiero,
te necesito, te amo.


Navegando en un mar oscuro,
perdido es su niebla.
De encallar me salvó un faro,
de encallar me salvó tu sonrisa.
Brillante luz que te ilumina el rostro,
brillante como tu alma;
Porque, cuando te veo
al fin la noche está en calma