no es posible que tan ciego haya estado.
Eres la chica a la que amé;
o sólo un recuerdo que dejar de lado?
No te encuentro en tu mirada,
agria muerte de tus estrellas;
se han apagado en tu rostro,
por el icor que ahora llevas.
Mi roto corazón
vuelve a estar dividido
condenado a elegir
entre anhelo y olvido.
Divertida paradoja el olvidar
pues se ignoran los hechos
a fin de enterrar
aquel dolor que te puede causar.
Pero no dejo de pensar
que eso no es aprender
que es sólo eso, olvidar...
Sigo sin creer que el "hasta luego"
fuera un "hasta nunca";
duele demasiado pensar
que cerrada la puerta queda;
y distinto en el futuro no sea,
pues no se puede cambiar.
Déjame atreverme a decir
que es una pena
que todo lo que pudo ser
bajo una máscara queda;
el muro de tu corazón
no pude romper,
al igual que la luz de tus ojos
ahora soy incapaz de ver.
Hoy mis ojos tienen
un amargo cometido:
contener el llanto
para que no veas lo que he sufrido;
pues agrio me es decir
que para siempre te me has ido.
El vacío que dejas en mí
no lo llenará eneri;
pues grande es ese abismo
para que la ausencia lo llene.